Sonido Fulgor

miércoles, 27 de enero de 2010

¿Qué es Dios?


Un alumno: ¿Qué es Dios?


KRISHNAMURTI: ¿Quieres realmente obtener una respuesta a esta pregunta? ¿Cómo habrás de descubrirlo? ¿Vas a aceptar la información de alguna otra persona? ¿O tratarás de percibir lo que es Dios? Es fácil hacer preguntas, pero el descubrir requiere buena dosis de inteligencia, mucha indagación y búsqueda.
Ahora bien, lo primero es esto: ¿habrás de aceptar lo que alguien diga al respecto, sea Krishna o Buda, no importa quién? Yo podría equivocarme, como lo podría tu guía espiritual preferido. Lo primero que necesitas, pues, a fin de descubrir cualquier verdad profunda, es que tu mente esté libre para inquirir; no aceptar sino descubrir directamente. Yo puedo darte una descripción de la verdad, pero ello no será lo mismo que percibir tú la verdad. La mayoría de los libros dan una descripción; todos los libros sagrados describen con palabras lo que es Dios; pero es posible que eso no sea Dios. La palabra “Dios” no es Dios. ¿Lo es, acaso? Para descubrir, pues, nunca debes aceptar, ¿no es cierto? Jamás debes ser influenciado por lo que dicen los libros, los instructores u otras personas. Porque si otros influyen sobre ti, encontrarás lo que ellos quieren que encuentres. En lo externo, pues, no debes ser influenciado por ningún libro, ningún instructor, ningún guía espiritual; y en tu fuero íntimo debes saber que tu mente puede crear lo que quiera; puede imaginar a Dios de barba, con un solo ojo; puede imaginarlo azul o púrpura. Debes, pues, estar en guardia contra tus propios deseos; porque tus deseos, aquello que tú quieres, tus anhelos, pueden proyectar y crear en tu propia mente las cosas que tú deseas. Si anhelas a Dios, Dios será según tu anhelo. ¿No es así? Pero eso no será Dios, ¿verdad? Si estás afligido, si deseas consuelo, si sientes que la vida te ha aplastado, si te sientes destruido, si te sientes sentimental y romántico, eventualmente crearás un dios que te proporcionará todo eso que anhelas. Pero ello no será Dios. De suerte que tu mente debe ser completamente libre. Sólo entonces puede ella descubrir; no aceptando alguna superstición, o leyendo algún libro sagrado, o siguiendo a algún guía espiritual Sólo cuando tienes esa libertad —esa liberación real de toda influencia externa, de tus propios deseos y anhelos— y cuando tu mente está muy clara, resulta posible descubrir qué es Dios. Mas cuando te sientas a especular, tu conjetura vale tanto como la de tu guía espiritual, tu especulación es inútil, es absurda.
Lo importante es que seas consciente de las influencias externas que te impelen en cierta dirección, que te des cuenta de ellas; y lo es también el percibir tus deseos, tanto conscientes como inconscientes, y verte libre de todo eso para que tu mente sea clara y no este influenciada.

RAJGHAT - BENARES
INDIA 195

1 comentario:

  1. Jiddu Krishnamurti y las Organizaciones.

    "Quizás recuerden ustedes la historia de cómo el diablo y un amigo suyo estaban paseando por la calle cuando vieron delante de ellos a un hombre que levantaba algo del suelo y, después de mirarlo, se lo guardaba en el bolsillo. El amigo preguntó al diablo:

    "¿Qué recogió ese hombre?" "Recogió un trozo de la Verdad", contestó el diablo. "Ese es muy mal negocio para ti, entonces", dijo su amigo. "Oh, no, en absoluto", replicó el diablo, "voy a dejar que la organice".

    Yo sostengo que la Verdad es una tierra sin caminos, y no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta. Ese es mi punto de vista y me adhiero a él absoluta e incondicionalmente. La Verdad, al ser ilimitada, incondicionada, inabordable por ningún camino, no puede ser organizada; ni puede formarse organización alguna para conducir o forzar a la gente a lo largo de algún sendero en particular. Si desde el principio entienden eso, entonces verán cuan imposible es organizar una creencia. Una creencia es un asunto puramente individual, y no pueden ni deben organizarla. Si lo hacen, se torna en algo muerto, cristalizado; se convierte en un credo, una secta, una religión que ha de imponerse a los demás. Esto es lo que todo el mundo trata de hacer. La Verdad se empequeñece y se transforma en un juguete para los débiles, para los que están sólo momentáneamente descontentos. La Verdad no puede rebajarse, es más bien el individuo quien debe hacer el esfuerzo de elevarse hacia ella.

    Ustedes no pueden traer la cumbre de la montaña al valle. Si quieren llegar a la cima de la montaña, tienen que atravesar el valle y trepar por las cuestas sin temor a los peligrosos precipicios. Tienen que ascender hacia la Verdad, esta no puede "descender" ni organizarse para ustedes. El interés en las ideas es sostenido principalmente por las organizaciones, pero las organizaciones sólo despiertan el interés desde afuera.


    Fragmento del discurso de disolución de la La Orden de la Estrella de Oriente. (2 de Agosto de 1929)
    http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

.