Sonido Fulgor

Mostrando entradas con la etiqueta Javier Corral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Javier Corral. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de junio de 2012

Cofeco, doblada

 Javier Corral Jurado

El pasado 24 de enero, cuando la Comisión Federal de Competencia resolvió en votación de 3 a 2, no autorizar la fusión de las empresas de Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego, Televisa-Iusacell, expresé frente a las manifestaciones de júbilo que se dieron, incluso entre voces expertas, que no echáramos las campanas al vuelo y no debíamos bajar la guardia frente al proceso. No sólo porque estaba a disposición de las televisoras el recurso de reconsideración, sino porque sabíamos de las presiones que se habían ejercido sobre ellos, y la apretada votación que resolvió negativamente el asunto. Además los términos de la resolución, desde entonces, abrían la puerta para modificar la decisión. Era de suponerse que sobrevendrían más presiones, conforme se acercara más la fecha de la elección.

Las presiones han triunfado, primero sobre Miguel Flores Bernés, el comisionado que hizo la mayoría con Eduardo Pérez Mota y Rodrigo Morales Elcoro, y esto orienta al conjunto del organismo antimonopolios que, a partir de este miércoles, pierde esa categoría - diríamos su principal encomienda constitucional  - pues autorizará una de las concentraciones económicas más perniciosas para el mercado de las telecomunicaciones y de nefastas consecuencias para la democracia y las libertades de expresión y de información al permitir que los dos únicos mastodontes de la Televisión abierta se asocien en el negocio de la Telefonía móvil, constituyendo en la práctica el monopolio televisivo más importante del mundo.
Aunque dirán que la autorización está condicionada al cumplimiento de ciertas reglas, entre las cuales por supuesto no se contemplan las que serían la más importantes: la retransmisión gratuita de las señales abiertas en los sistemas restringidos de televisión (satelital o cable) y la desincorporación de algunos canales de Tv, en el fondo se trata de barnizar uno de los mayores despropósitos en la política de competencia, exactamente en sentido contrario al reclamo social por democratizar, diversificar y ampliar la oferta comunicacional en nuestro país. Mientras miles de jóvenes estudiantes del movimiento #YoSoy132 salen a las calles a protestar contra el duopolio de la Televisión, la respuesta del gobierno es empoderarlo más, concederle mayores privilegios, reforzar su concentración insolente, y provocar a los jóvenes de una manera irresponsable, porque se les está enviando un mensaje durísimo: nada valen sus exigencias. Que el gobierno no se sorprenda después, de que los jóvenes lancen convertida en piedra, la voz de su exigencia brutalmente ignorada.
Porque los podrán marear por un rato con el cuento de que la rectificación de la Cofeco condiciona la fusión al lanzamiento de una tercera cadena nacional, incluso podrán decirles que se trata de "una de sus demandas", pero más pronto que tarde sabrán, porque el asunto no es tan sofisticado, que en realidad se les da el visto bueno a un par de empresas que controlan la televisión comercial abierta y muchos otros segmentos de mercado ligados a la comunicación y el entretenimiento para que se coludan, se repartan los mercados y se conforme un monopolio en la producción y distribución de contenidos audiovisuales, en lugar de competir entre sí.
Esto lo afirmó la propia resolución de enero pasado: "...se prevé que la operación tendría por objeto o efecto disminuir, dañar o impedir la competencia y la libre concurrencia en el mercado relacionado de contenidos/programación (canales de TV abierta), así como en televisión y audio restringidos".
"Es claro que la operación tendría efectos positivos en el proceso de competencia del mercado de servicios de telefonía móvil. Lo anterior debido a que Iusacell presta ese servido en un mercado altamente concentrado donde participa Telcel, agente económico con poder sustancial y con más de 70% de participación de mercado... no obstante, los beneficios obtenidos no son distintos a los obtenidos con cualquier otra inyección de recursos en Iusacell".
"...las aportaciones al bienestar del consumidor que se derivarían de dicha concentración en el mercado de telefonía móvil, no pueden ser trasladadas a otros mercados... pues las eficiencias para unos consumidores no pueden compensar el daño que la pérdida de competencia producirá en los consumidores de los mercados relacionados afectados".
"La concentración otorgaría a Televisa los incentivos y capacidad de desplazar a otros agentes económicos como es el caso de Dish, o impedirles el acceso al mercado relevante de televisión y audio'' restringidos".
¿Qué ha cambiado en términos de esas consideraciones, a la fecha?. Nada, se mantiene la misma estructura dominante del duopolio, en contenidos, en mercado publicitario y en frecuencias. Sólo cambia el calendario electoral, que avanza hacia su fecha definitiva. Y también avanza el fin de sexenio. También han crecido los desplantes y las arrogancias de los dueños de la Televisión comercial. Uno prefiere transmitir el fútbol en lugar del debate presidencial, y el otro manda a uno de sus personeros, Alejandro Puente, a comunicarle al Presidente de la República delante de la asamblea de CANITEC que ya los autorizan a licitar la tercera cadena. Y el Presidente, que respeta la "autonomía" de la Cofeco y la Cofetel, viaja hoy a la República de Chile. Buen viaje, Sr. Presidente.
El Universal


miércoles, 25 de abril de 2012

Brecha digital y educación en México


Javier Corral Jurado
4 de marzo de 2012


La UNESCO ha señalado que en un contexto donde los inmensos adelantos científicos, tecnológicos y socioeconómicos caracterizan el tiempo presente, “la enseñanza técnica y profesional deberá constituir un aspecto decisivo del proceso educativo en todos los países”. Esto con el fin de que los individuos alcancen sus metas, para lograr así una mayor democratización, un desarrollo social, cultural y económico, impulsar el potencial de todos, independientemente de su religión, raza o edad, para que todos participen en la toma de decisiones sociales, políticas y ambientales de su entorno. Sin embargo, el escenario actual en México implica varios retos para lograr tales fines.
Abatir la brecha tecnológica representa uno de los principales desafíos en torno a la política educativa nacional, pues es ésta la nueva fuente de disparidad entre las sociedades contemporáneas. La brecha tecnológica debe ser entendida no sólo como el mero acceso a la tecnología, sino también como un tema de alfabetización digital que permita en un mediano plazo una apropiación de estos instrumentos con la cual el individuo común mejore y transforme su entorno y, con ello, también su calidad de vida.
Las políticas educativas deben estar enfocadas no únicamente en dotar de computadoras a las escuelas, las nuevas tecnologías deben contribuir no sólo a formar estudiantes, académicos y profesionales que sepan utilizar una computadora, mandar correos, descargar música o interactuar en Facebook; sino individuos capaces de administrar, producir, adaptar e intercambiar conocimientos.
Es necesario y urgente repensar el modelo educativo actual, qué tanto conservar, cómo adaptarlo a las necesidades actuales, a las características de un país como el nuestro, cómo complementarlo ante los nuevos retos que exige el mundo globalizado, cómo explotar el desarrollo tecnológico en aras de una mayor justicia social.
El problema es que actualmente sólo el 24.6% de las personas tienen acceso a internet, 5.6% inferior al promedio regional, este acceso físico es una tarea pendiente aún por abatir, pero ¿cómo llevar computadoras a zonas marginadas, a municipios donde la escuela no tiene ni un techo digno? De acuerdo con la investigación que la Alianza por la Calidad de la Educación realizó en 2008, 33 mil escuelas tienen condiciones de infraestructura pésimas; lo que significa que aproximadamente 2 millones 400 mil niños toman clases bajo techos improvisados con láminas de cartón, madera, plásticos o en palapas, sin ventanas, con piso de tierra y sin baños.
México es un país multicultural, en el territorio nacional se hablan más de 50 lenguas indígenas y hay un número casi igual de estos pueblos, ¿cómo instruir a todas estas comunidades a la par del resto de la población?
De acuerdo con el Inegi, siete de cada 100 hombres y 10 de cada 100 mujeres de 15 años y más, no saben leer ni escribir, y aún más grave, para el 2007 en el país, había 29 millones de niños y niñas de cinco a 17 años de edad, de los cuales más de 3 millones y medio empezaron a trabajar y abandonaron sus estudios.
¿El aprendizaje para la utilización de las nuevas tecnologías se tiene que dar sólo en la escuela?, ¿cómo incorporar el uso de estas herramientas a estos individuos?, ¿cómo dejar de excluir a los ya de por sí excluidos?
Las dos respuestas oficiales han carecido de eficacia en ese propósito, e incluso expertos advierten un fracaso del programa Habilidades Digitales para Todos de la SEP-SNTE, con el que se buscaba abatir estas brechas. Y el programa Vasconcelos 2.0, de la SCT, que se propuso la creación de clubes digitales e-México, con la finalidad de incluir a la población en el uso de nuevas tecnologías, también descuida el uso, los contenidos, el aprendizaje y la apropiación de estas herramientas.
La exploración a estas propuestas nos indica la percepción que tiene el gobierno del alumno y del individuo común, a éstos se les sigue viendo como meros consumidores de información, y con ello, se descuida la capacidad del cibernauta contemporáneo de producir y generar nuevos contenidos en la red.
Los blogs, las wikis, los podcast, las comunidades virtuales, y las miles de aplicaciones favorecen el intercambio de información, de conocimiento, de cultura y, en conjunto, estimulan la capacidad creadora del individuo. Nuevas formas de trabajar en equipo, distintas y diversas comunidades de aprendizaje en línea, donde el aprendizaje se da a partir de compartir lo que uno sabe con el mundo.
Para que la tecnología juegue un papel relevante en el desarrollo social, cultural y económico en la sociedad no basta con el acceso, son necesarias aplicaciones orientadas hacia la inclusión social.
El sistema educativo en México debe incorporar las nuevas formas en que puede ser utilizada la información en la red para que las tecnologías no sean subutilizadas, sino que sean capaces de forjar una reflexión más profunda. La política educativa nacional no debe tener como único fin el incremento en la penetración de las herramientas tecnológicas, sino su mejor uso y una adecuada apropiación. 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

.