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domingo, 3 de noviembre de 2013
miércoles, 8 de agosto de 2012
viernes, 22 de junio de 2012
martes, 22 de mayo de 2012
viernes, 18 de mayo de 2012
miércoles, 9 de mayo de 2012
¡Cuáles piernas!
LA GIGANTAI | ||
II
|
jueves, 26 de abril de 2012
viernes, 13 de abril de 2012
martes, 3 de abril de 2012
Acusaciones que enaltecen (A. Lésper)
Los juicios de 1857 contra Baudelaire y Flaubert (dada la “inmoralidad” de sus obras) demostraron que los temas del arte habían cambiado y que la naturaleza humana era capaz, en todas sus manifestaciones, de inspirar obras que nos enfrentaran a los abismos de nuestra propia condición.
Esos juicios tuvieron como rasgo característico una persecución que se centró en dos aspectos fundamentales: negar la libertad de un artista para crear lo que él desea bajo sus propias reglas, y el esfuerzo de una moral puritana para ejercer como vigilante de estilos y corrientes.
Cabe destacar que las obras de estos poetas (como la mayoría de los artistas, que no los propagandistas) tienen búsquedas estéticas, no morales, y con sus audacias empujan a que la sociedad misma cambie.
Gustave Flaubert fue absuelto porque su abogado argumentó que escribía bien y el juez no encontró suficientes pasajes inmorales en Madame Bovary. Por el contrario, Charles Baudelaire fue condenado por resultar “ofensivo contra el pudor”.
Develar lo evidente en una obra hizo que el arte se convirtiera en algo humano, emocional y filosófico. Las artes plásticas se volcaron en imágenes que estaban negadas para la luz: vicios, decrepitud, enfermedad, demencia, orgías, suicidios, restos humanos. La galería del horror se prenda de su propia belleza. La presencia perturbadora es parte de una estética que busca en la naturaleza humana, la cuestiona y la desenmascara.
El abogado de Baudelaire leyó en voz alta parte de los versos y la acusación se centró en las líneas del poema Lesbos de las Flores del mal, que habla de los besos frescos como sandías, del placer infecundo, de la viril Safo y de las vírgenes que se enamoran de su propio cuerpo. La moral no ve la obra de arte, ve sus prejuicios ante cualquier manifestación contraria a sus limitadísimos parámetros de existencia y convivencia.
Egon Schiele fue encarcelado por dibujar adolescentes desnudas que posaron para él voluntariamente. Ese confinamiento en la cárcel y la destrucción de sus dibujos le infligió un sufrimiento excesivo, acusado por la sociedad austriaca de principios del siglo XX, profundamente machista y retrógrada, que no pensaba dos veces en abusar de esas niñas casándolas con adultos mucho mayores que ellas. Pero dibujarlas desnudas sí era un delito.

Balthus quien creó un lenguaje erótico que marcó un canon estético elegante y cruel cuando exhibió en 1934 la Lección de guitarra causó admiración y rechazo. Los amigos de Balthus, como Artaud, no acertaban a decir algo sobre la pintura y se le acusó de ser demasiado explícito, de retomar la composición de La piedad de Miguel Ángel para recrear una escena sádica y sexual. La Galería Pierre la colocó en una habitación aparte y la podían ver sólo algunos visitantes. Con su obsesión por las jovencitas pre púberes su obra se relacionaba con perversiones que estaban más en el espectador que en el artista.
Lo que la sociedad puritana no sabe es que la invención está a gran distancia de la realidad: la creación no es la acción. Encarcelaron a Sade por sus obras y vivió más tiempo preso que en libertad. Al final su propia vida sexual no alcanzó ni una mínima parte de aquello que sus libros describen. La imaginación de Sade fue su único delito.
Las obras de Balthus, Egon Schiele y Baudelaire trascienden porque el tema está abordado con una maestría que les permite investigar la esencia del deseo y la sexualidad. Lo que resulta sintomático es que sea la sociedad quien se ostente como ese vigilante puritano de lo que juzga como atentado a sus prejuicios, y que esa misma sociedad sea la que tolera y justifica la violencia.
Cuando Balthus exhibió Lección de Guitarra, la Primera Guerra Mundial aún dejaba sus secuelas en Europa y el nazismo prendía su máquina ideológica y asesina. Había decenas de miles de mutilados y mujeres en las calles prostituyéndose. Las enfermedades venéreas crecieron exponencialmente. Esto no lo vieron los vigilantes de la moral, lo que sí vieron fue una pintura, y se lanzaron contra ella.
Actualmente vivimos la violencia más brutal de la que tengamos memoria. El narcotráfico arroja cadáveres y cuelga personas de los puentes, vemos fosas comunes rebosantes de muertos que fueron torturados. El arte contemporáneo hace apología de estos crímines. Y los vigilantes saltan cuando Eko hace grabados con escenas sin genitales, sin coito, que son fantasías, imágenes que no existen y que no pueden existir en la realidad. Eko inventa una sexualidad que es literaria, que se atreve a crear porque domina el dibujo y el grabado en cobre y porque se arriesga a plasmar lo que sus pesadillas le dictan.
Su universo existe en un terreno que nunca pisan los puritanos, en la imaginación, en el arte. Son escenas que vienen de las orgías del Satiricón de Petronio, de las mutaciones y la zoofilia de las Metamorfosis de Ovidio, y son eternas.
Eko es “ofensivo contra el pudor” y su obra es peligrosa para quienes se adentran en la experiencia de mirar. Para el resto ahí está la violencia inhumana del narco, seguramente eso sí deleita a sus buenas conciencias.
sábado, 18 de febrero de 2012
chorros de BESOS sordos
Mis besos lloverán sobre tu boca oceánica
primero uno a uno como una hilera de gruesas gotas
anchas gotas dulces cuando empieza la lluvia
que revientan como claveles de sombra
luego de pronto todos juntos
hundiéndose en tu gruta marina
chorro de besos sordos entrando hasta tu fondo
perdiéndose como un chorro en el mar
en tu boca oceánica de oleaje caliente
besos chafados blandos anchos como el peso de la plastilina
besos oscuros como túneles de donde no se sale vivo
deslumbrantes como el estallido de la fe
sentidos como algo que te arrancan
comunicantes como los vasos comunicantes
besos penetrantes como la noche glacial en que todos nos abandonaron
besaré tus mejillas
tus pómulos de estatua de archilla adánica
tu piel que cede bajo mis dedos
para que yo modele un rostro de carne compacta
idéntico al tuyo
y besaré tus ojos más grandes que tú toda
y que tú y yo juntos y la vida y la muerte
del color de la tersura
de mirada asombrosa como encontrarse en la calle con
uno mismo
como encontrarse delante de un abismo
que nos obliga a decir quién somos
tus ojos en cuyo fondo vives tú
como en el fondo del bosque más claro del mundo
tus ojos que tú no conoces
que miran con un gran golpe aturdidor
y me inmutan y me obligan a callar y a ponerme serio
como si viera de pronto en una sola imagen
toda la trágica indescifrable historia de la especie
tus ojos de esfinge virginal
de silencio que resplandece como el hielo
tus ojos de caída durante mil años en el pozo del olvido
besaré también tu cuello liso y vertiginoso como un tobogán inmóvil
tu garganta donde la vida se anuda como un fruto
que se puede morder
tu garganta donde puede morderse la amargura
y donde el sol en estado líquido circula por tu voz y tus venas
como un cogñac ingrávido y cargado de electricidad
besaré tus hombros construidos y frágiles como la ciudad
de Florencia
y tus brazos firmes como un río caudal
frescos como la maternidad
rotundos como el momento de inspiración
tus brazos redondos como la palabra de Roma
amorosos a veces como el amor de las vacas por los terneros
y tus manos lisas y buenas como cucharas de palo
tus manos incitadoras como la fiebre
o blandas como el regazo de la madre del asesino
tus manos que apaciguan como saber que la bondad existe
besaré tus pechos globos de ternura
besaré sobre todo tus pechos más tibios que la convalescencia
y que pesan en el hueco de mi mano como la evidencia
en la mente del sabio
tus pechos pesados fluidos tus pechos de mercurio solar
tus pechos anchos como un paisaje escogido definitivamente
inolvidables como el pedazo de tierra donde habrán
de enterrarnos
calientes como las ganas de vivir
con pezones de milagro y dulces alfileres
que son la punta donde de pronto acaba chatamente
la fuerza de la vida y sus renovaciones
tus pezones de botón para abrochar el paraíso
de retoño del mundo que echa flores de puro júbilo
tus pezones submarinos de sabor a frescura
besaré mil veces tus pechos que pesan como imanes
y cuando los aprieto se desparraman como el son
en los trigales
tus pechos de luz materializada y de sangre dulcificada
generosos como la alegría de aceptar la tristeza
tus pechos en donde todo se resuelve
donde acaba la guerra la duda la tortura
y las ganas de morirse
besaré tu vientre firme como el planeta Tierra
tu vientre de llanura emergida del caos
de playa rumorosa
de almohada para la cabeza del rey después de entrar a saco
tu vientre misterioso cuna de la noche desesperada
remolino de la rendición y del deslumbrante suicidio
donde la frente se rinde como una espada fulminada
tu vientre montón de arena de oro palpitante
montón de trigo negro cosechado en la luna
montón de tenebroso humos incitante
tu vientre regado por los ríos subterráneos
donde aún palpitan las convulsiones del parto de la tierra
tu vientre contráctil que se endurece como un brusco
recuerdo que se coagula
y ondula como las colinas
y palpita como las capas más profundas del mar océano
tu vientre lleno de entrañas de temperatura insoportable
tu vientre que ruge como un horno
o que está tranquilo y pacificado como el pan
tu vientre como la superficie de las olas
lleno hasta los bordes de mar de fondo y de resacas
lleno de irresistible vértigo delicioso
como una caída en un ascensor desbocado
interminable como el vicio y como él insensible
tu vientre incalculadamente hermoso
valle en medio de ti en medio del universo
en medio de mi pensamiento
en medio de mi beso auroral
tu vientre plaza de todos
partido de luz y sombra y donde la muerte trepida
suave al tacto como la espalda del toro negro de la muerte
tu vientre de muerte hecha fuente para beber la vida
fuerte y clara
besaré tus muslos de catedral
de pinos paternales
practicables como los postigos que se abren sobre
lo desconocido
tus muslos para ser acariciados como un recuerdo pensativo
tensos como un arco que nunca se disparará
tus muslos cuya línea representa la curva del curso de los tiempos
besaré tus ingles donde anida la fragilidad de la existencia
tus ingles regadas como los huertos mozárabes
translúcidas y blancas como la vía láctea
besaré tu sexo terrible
oscuro como un signo que no puede nombrarse sin tartamudear
como una cruz que marca el centro de los centros
tu sexo de sal negra
de flor nacida antes que el tiempo
delicado y perverso como el interior de las caracolas
más profundo que el color rojo
tu sexo de dulce infierno vegetal
emocionante como perder el sentido
abierto como la semilla del mundo
tu sexo de perdón para el culpable sollozante
de disolución de la amargura y de mar hospitalario
y de luz enterrada y de conocimiento
de amor de lucha a muerte de girar de los astros
de sobrecogimiento de hondura de viaje entre sueños
de magia negra de anonadamiento de miel embrujada
de pendiente suave como el encadenamiento de las ideas
de crisol para fundir la vida y la muerte
de galaxia en expansión
tu sexo triángulo sagrado besaré
besaré besaré
hasta hacer que toda tú te enciendas
como un farol de papel que flota locamente en la noche.
miércoles, 8 de febrero de 2012
martes, 31 de enero de 2012
sábado, 28 de enero de 2012
Banquete/a
La reina del sexo está ocupada
derritiéndose en las nubes.
No la molesten.
Su orgasmo es para todos.
En su orgasmo, todos comen,
todos beben.
/
La reina del sexo contempla
los jardines breves desde su banquita.
Se acercan a ofrecerle un algodón
de azúcar, un collar, una
medicina que cura enfermedades
futuras. Ella rechaza.
/
La reina del sexo está concentrada
leyendo su periódico donde
todas las noticias gimen
de un placer inusitado.
Donde sólo se habla de
un goce silencioso que
nadie sabe a dónde ha ido.
/
La reina del sexo ríe,
cierra el periódico y mejor
se larga a admirar a un adolescente.
Lo encuentra en un callejón
de una ciudad en blanco y negro
de película. Está allí el adolescente,
oscuro adolescente, ensimismado.
La reina del sexo lo acaricia
toda la tarde, toda la noche,
hasta que el adolescente vuelve
a respirar como la vida.
Se invitan a cenar al mismo tiempo,
es curiosa la casualidad. La reina
rechaza, pero le ofrece sus tetas
de cobijo. Ahora debe ir al cielo
a consolar a los asesinados.
a consolar a los asesinados.
Después al infierno
a consolar a los asesinos.
a consolar a los asesinos.
El adolescente se marcha y a casi nadie
contará lo que pasó. Sólo a su perro,
que ladra y que ladra. Es que él también
pasó oliendo toda la mañana a una perrita.
/
El último día del mundo
ya fue anunciado.
Por última vez hay que mirar
las manos suaves
las manos suaves
de la reina del sexo,
siempre ocupada y rijosa.
A la mañana todo explota,
pura dinamita, la ciudad en llamas.
En vez de gritar los hombres callan.
En vez de correr se mira por televisión
la mejor serie de detectives.
/
Las llamas envuelven todas las cosas
pero las llamas son también lenguas.
Chupan seís días continuos
y hasta el séptimo devoran.
pero las llamas son también lenguas.
Chupan seís días continuos
y hasta el séptimo devoran.
A diferencia de Dios, no sienten pereza.
En el vacío de lo que debió ser enero,
la reina del sexo está sola bajo la sombra.
Vuelve la mirada a otra parte -lo que
quedó de piedras- y se suicida
para recomenzar más poseída.
etm
lunes, 23 de enero de 2012
domingo, 15 de enero de 2012
lunes, 9 de enero de 2012
"Hace frío sin ti, pero se vive"
Y, sin embargo, amor, a través de las lágrimas,
yo sabía que al fin iba a quedarme
desnudo en la ribera de la risa.
Aquí,
hoy,
digo:
siempre recordaré tu desnudez entre mis manos,
tu olor a disfrutada madera de sándalo
clavada junto al sol de la mañana;
tu risa de muchacha,
o de arroyo,
o de pájaro;
tus manos largas y amantes
como un lirio traidor a tus antiguos colores;
tu voz,
tus ojos,
lo de abarcable en ti que entre mis pasos
pensaba sostener con las palabras.
Pero ya no habrá tiempo de llorar.
ha terminado
la hora de la ceniza para mi corazón:
Hace frío sin ti,
pero se vive.
pero se vive.
jueves, 5 de enero de 2012
Tara Lynn
Complejo es una palabra que no está en el vocabulario de Tara Lynn. A sus 27 años, no le afecta comprar ropa talla XL en almacenes donde todas son delgadas, desde la dependienta hasta los maniquís. A diferencia de la mayoría de las modelos de su edad, tener el abdomen plano, cero celulitis y piernas tonificadas ya no es una prioridad.
Por eso para quienes la conocen no fue sorpresa verla en la portada de marzo de Elle, una de las revistas de moda más importantes en el mundo, que la escogió como imagen de su campaña a favor de las modelos de tallas grandes. Excelente elección. Tara sabe lo difìcil que es tener un cuerpo perfecto. Cuando trabajaba como niñera en la ciudad francesa de Chantilly hace cinco años, las amiguitas de la niña que cuidaba se burlaban y la llamaban gorda. Fue entonces cuando su imagen se convirtió en un problema y ser delgada a toda costa, en su único propósito.
El programa de adelgazamiento consistía en una hora y media diaria de ejercicio y apenas una comida al día. Tal era su ritual de belleza. “Perdí 30 kilos, pero siempre estaba hambrienta y me dolía algo”, afirma. Gracias a su dieta fue contratada en Nueva York por la agencia FordNY. Sin embargo, aunque los contratos eran buenos, su cuerpo le mandaba señales de auxilio, así que no tuvo más opción que retomar sus viejos hábitos alimenticios que, para su sorpresa, cambiaron su vida y su carrera de forma drástica.
Ser modelo de tallas grandes está de moda gracias a revistas como Glamour y Elle, que han empezado campañas para replantear los cánones de belleza que marcan la pauta en las pasarelas. Tanto así que es ahora, con sus 84 kilogramos, cuando el nombre de Tara está teniendo eco en el mundo del modelaje. Las veinte páginas de fotos suyas en la edición francesa de Elle, donde muestra sus irresistibles curvas en diseños atrevidos y reveladores, le abrieron las puertas de la revista V y de la agencia Heffner en Seattle.
Como era de esperarse, su talla es tema de controversia. Algunos lectores han criticado que aparezca desnuda. “No hay necesidad de mostrarla sin ropa para resaltar su tamaño”, escribió un lector en la página web de Elle. Y aunque las fotos cuentan con una producción impecable, Tara no logró ser incluida entre las elegidas del diseñador de la casa Chanel Karl Lagerfeld, quien se rehúsa a contratar mujeres de tallas grandes. El alemán, de 71 años, aseguró que “las que critican a las modelos por aparecer huesudas o anoréxicas son las típicas madres gordas que se sientan en el sofá todo el día comiendo papas fritas”.
Pero a Tara no le importa lo que diga Lagerfeld. Si hay algo que tiene claro es que prefiere ser la primera en la lista de las nuevas top model de tallas grandes al lado de Crystal Renn, que competir por un puesto entre mujeres tan delgadas y comunes que parecen repetidas. Por eso, mientras muchas se mueren de hambre para poder lucir un vestido de alta costura en las pasarelas de Milán, esta ex camarera examina ofertas de trabajo al tiempo que dirige un restaurante de comida latina del que, asegura, ha probado todo el menú.
de cromos.com.co, 28 abr 2010
sábado, 31 de diciembre de 2011
lunes, 19 de diciembre de 2011
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